Puente

Si falta un diente, puede sustituirse por un puente. En un puente, los dientes adyacentes al hueco se tallan y se convierten en pilares del puente. Los dientes que hay que sustituir se reemplazan por pónticos que se apoyan en la cresta alveolar para que se cierre el hueco.

Existen diversos materiales para la fabricación de puentes, que también tienen propiedades ópticas diferentes. Las estructuras de los puentes pueden ser de varios metales o de óxido de circonio («estructura blanca»). Pueden estar total o parcialmente chapados con cerámica. El puente se instalará permanentemente una vez terminado. La secuencia temporal normal es la siguiente:

  1. Preparación de los dientes: tienes que tomarte tu tiempo. Se tallan los dientes y se toman impresiones. Durante esta sesión, se colocará un puente provisional para proteger tus dientes.
  2. Prueba de la estructura: se prueba la estructura del puente. El color del diente se determina en la consulta o en el laboratorio.
  3. Prueba estética: El puente se prueba con un revestimiento cerámico para ver si te gusta su aspecto.
  4. Colocación del puente: El puente suele fijarse primero con cemento provisional para esperar a ver si todo va bien con los dientes después del tallado. Al cabo de unas semanas, el puente se coloca de forma permanente.

Un puente es una prótesis dental fija de alta calidad. Sin embargo, el inconveniente de un puente es que hay que tallar los dientes vecinos y sacrificar la estructura dental sana.